Memoria

La Memoria incluye un resumen de los estudios previos realizados para la elaboración de las Normas Urbanisticas Regionales. Estos estudios se centran en el análisis y diagnóstico de los siguientes aspectos

  • Planeamiento
  • Población, poblamiento y vivienda.
  • Organización del Territorio.
  • Morfología de núcleos.

La Memoria, además de ser una síntesis de los trabajos previos, inspira y sirve para interpretar el texto normativo poniendo de manifiesto la visión de los elementos que constituyen el patrimonio territorial de nuestra región. Paisaje y arquitectura, terrazgos y núcleos, caminos e hitos, constituyen un sistema en el que cada uno de estos elementos adquiere valor como integrante de un conjunto. Es precisamente el mantenimiento de este equilibrio territorial el que debe estar en la base de cualquier desarrollo futuro y el que se pretende poner en valor. Asimismo, se exponen los objetivos y propuestas que se plantean con la redacción y posterior aplicación de estas Normas y contiene un glosario de términos que facilita la comprensión de la propia Memoria y la Normativa.

Cartografía

CartografíaEl anexo cartográfico recoge sobre mapas generales de Cantabria, el estado de los principales elementos del planeamiento territorial y sectorial, como son los Espacios Naturales Protegidos (parques naturales y monumentos naturales), los Lugares de Interés Comunitario (LIC), las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA), las zonas de protección derivadas del Plan de Ordenación del Litoral (POL) y el tipo de planeamiento urbanístico vigente en cada municipio en el momento de elaboración de las NUR.

Normativa

La Normativa sistematiza, por una parte, una serie de orientaciones y criterios dirigidos a la elaboración del planeamiento municipal, y, por otra parte, unas ordenanzas relativas a los usos y la edificación.

Por ello la estructura del texto articulado se puede dividir en dos grandes partes: por un lado las disposiciones de carácter orientativo, para la elaboración de los Planes Generales de Ordenación Urbana; y por otro lado, las disposiciones complementarias al planeamiento urbanístico  y que son de obligado cumplimiento en la ausencia de planeamiento urbanístico municipal.

Se entiende por municipio sin planeamiento urbanístico, aquellos que no cuenten con instrumento alguno o que tengan solamente una Delimitación de Suelo Urbano (PDSU). Dado el carácter tradicional de muchos de los asentamientos de estos municipios se ha optado por una regulación que no suponga la transformación de la tipologia ni la morfología de los mismos.

El Título Preliminar recoge el objeto, ámbito de aplicación, funciones, eficacia y otras determinaciones generales de las NUR. La finalidad u objeto de éstas es el establecimiento de criterios y la fijación de pautas normativas en lo referente al uso del suelo y la edificación.

El Titulo I establece los criterios para la clasificación del suelo y la definición de los elementos fundamentales de la estructura general del territorio, de tal forma que si los Ayuntamientos, cuando redacten su planeamiento urbanístico, si quieren separarse de lo contemplado en dicho Título deberán justificarlo o motivarlo suficientemente en atención a las particularidades de su territorio. Contiene una serie de disposiciones comunes, así como determinaciones relativas a la protección del medio ambiente, protección del entorno cultural, protección del paisaje y categorias del suelo rústico. Este Título contiene, además, una propuesta de categorías de suelos rústicos de especial protección elaborada en virtud de la metodología expuesta en la Memoria, como orientación para la redacción del planeamiento urbanístico.

El Título II se organiza en cuatro capítulos: medio ambiente, infraestructuras y equipamientos; patrimonio cultural; paisaje; condiciones de accesibilidad y supresión de barreras arquitectónicas. Se persigue la consecución de un desarrollo sostenible, definiendo la capacidad de acogida como el máximo crecimiento urbanístico que un territorio puede soportar atendiendo a las dinámicas de población, actividad económica, disponibilidad de recursos, infraestructuras y equipamientos, todo ello conforme al modelo propuesto por el planeamiento. Por otro lado, se contemplan también una serie de disposiciones complementarias en materia de utilización racional de los recursos: abastecimiento y depuración de aguas, tratamiento de residuos, tráfico y contaminación atmosférica, acústica y lumínica.

El Titulo III contempla unas condiciones generales de la edificación aplicables con carácter general, con independencia de la clasificación de los terrenos.

El Título IV considera las condiciones generales de los usos y las condiciones particulares de los usos en suelo urbano. Contiene una serie de condiciones de las edificaciones referentes a la altura, división de parcelas, posición de la edificación, tipos de parcelas, retranqueos, separación entre edificios y longitud máxima de fachada entre otros.

El Título V está dedicado a las condiciones de los usos y al régimen jurídico del suelo rústico. Con ello, se definen y concretan los usos regulados en los artículos 112 y 113 de la Ley de Cantabria 212001, de 25 de junio. Se realiza una apuesta por la rehabilitación del patrimonio territorial y por el fomento de actividades complementarias de las agrarias y características del medio rural. Se trata de realizar una mirada contemporánea del medio rural regulando la incorporación de usos y actividades demandadas siempre y cuando éstos favorezcan el mantenimiento de la calidad de vida y el desarrollo del medio rural y sean compatibles con su carácter.