En los artículos 59 y 60 de la ley 2/2001. de 25 de junio, de Ordenación Territorial y Régimen Urbanístico del Suelo de Cantabria, se hace referencia en concreto a los Planes Especiales.

El contenido de los artículos referenciados es el siguiente:

Contenido

  1. En desarrollo directo de las previsiones contenidas en el Plan Regional de Ordenación Territorial y en las Normas Urbanísticas Regionales o, en su caso, en los Planes y Normas Comarcales, la Comunidad Autónoma podrá formular y aprobar Planes Especiales con las siguientes finalidades:
    1. Desarrollo de las infraestructuras básicas relativas a las comunicaciones aéreas, terrestres o marítimas.

    2. Protección de zonas de litoral y de montaña.

    3. Abastecimiento y saneamiento de aguas.

    4. Ordenación de residuos.

    5. Suministro de energía y comunicaciones por cable.

    6. Protección del subsuelo, en especial el que afecte a estructuras y yacimientos arqueológicos.

    7. Protección del paisaje, la riqueza etnográfica, los recursos naturales y el medio rural.

  2. En desarrollo de las previsiones contenidas en los Planes Generales de Ordenación Urbana los Ayuntamientos podrán asimismo formular Planes Especiales con las siguientes finalidades:
    1. Desarrollo del sistema general de comunicaciones.

    2. Sistema de espacios libres públicos y equipamiento comunitario.

    3. Reforma interior en suelo urbano.

    4. Saneamiento de las poblaciones.

    5. Cualesquiera otras finalidades análogas.

  3. En ausencia de Plan Regional de Ordenación Territorial, Normas Urbanísticas Regionales y de Plan General de Ordenación Urbana los Ayuntamientos podrán asimismo formular Planes Especiales con las mismas finalidades del apartado 1 de este artículo, circunscribiendo su operatividad exclusivamente al ámbito municipal y teniendo en cuenta asimismo lo dispuesto en el apartado 2 del artículo 60.
  4. Con independencia de lo dispuesto en los apartados anteriores deberán también formularse Planes Especiales cuando éstos vinieren impuestos por una normativa sectorial, en especial la relativa a la protección ambiental, de los recursos naturales, piscícolas, cinegéticos, forestales o del patrimonio histórico y cultural.

    La formulación de los Planes Especiales a que se refiere este apartado podrá no ser necesaria si las determinaciones propias de los mismos se hallan ya incorporadas o se incorporan a otro planeamiento en vigor.

Determinaciones

  1. Las determinaciones de los Planes Especiales se inspirarán, en lo que sea pertinente, en las de los Planes Parciales y deberán contener las propias de su naturaleza y finalidad debidamente justificadas. Dichas determinaciones serán desarrolladas en los estudios, Memoria, planos y normas correspondientes. En la documentación se deberá incluir, además de cuanta documentación venga exigida en la legislación básica estatal, un estudio económico que concrete las fuentes de financiación previsibles para ejecutar las actuaciones previstas, incluidas, en su caso, las indemnizaciones que procedan.
  2. En ningún caso los Planes Especiales podrán sustituir al Plan Regional de Ordenación Territorial, a las Normas Urbanísticas Regionales o a los Planes Generales de Ordenación Urbana en su función de ordenación integral del territorio.
  3. Por sí mismos, y salvo que una Ley disponga específicamente otra cosa, los Planes Especiales no podrán clasificar suelo, sin perjuicio de las limitaciones de uso que puedan establecer.